Guadalajara, ciudad de leyendas: El tic-toc mortal del Cabañas
El Instituto Cabañas antes fue un albergue de niños, huérfanos, ancianos y desamparados
Víctor Chávez
El majestuoso edificio que hoy ocupa el Museo Cabañas y fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad fue antes un albergue de niños, huérfanos, ancianos y desamparados.
Con ese propósito lo mandó construir en 1796, prácticamente a su llegada a México, el entonces obispo Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo. Y obviamente hoy está cargado de leyendas.
Sus largos pasillos y salones son los escenarios ideales para que de ahí salga una leyenda.
Sin embargo, la más impactante surge de su fachada, donde estuvo instalado uno de los primeros grandes relojes en Guadalajara. La máquina encargada de señalar el tiempo comenzó a fallar.
Paraba sin explicación y al poco tiempo las monjas del hospicio se dieron cuenta de la muerte de un niño. Tardaron entonces en darse cuenta.




























