Cuaresma es camino de liberación
Sobre el asunto de la libertad mucho se ha escrito, Vaya que ha corrido tinta en todo tipo de propuestas: los defensores, los detractores, los agnósticos, los que la entienden a su estilo, los que la usan como bandera y los que la comprenden como una utopía. Sin embargo, aun cuando hay pruebas para fortalecer cualquiera de esas afirmaciones.
Es evidente, también, que hay pruebas suficientes para sostener que, la vida es un constante camino de liberación. Esta sí es una experiencia cercana a todos. Y es que, muchos apegos, estilos, formas, costumbres y vicios encierran y, con una inocente estabilidad comienzan a llevar la vida a un ostracismo, a una quietud engañosa y mortal.
Comprendemos que la vida no está determinada como piensan los deterministas herederos de las tragedias griegas. Consideramos que la vida está en un constante haciéndose, y así como la papa del granero sigue la luz, así la vida siempre busca las mejores formas de desarrollo. La Cuaresma es como esa luz en el granero.











