Amenazas de Trump
Cada día el presidente electo de los Estados Unidos de Norteamérica endurece más las amenazas contra México. Ha declarado que en nuestro país quien manda son los cárteles de la droga y la delincuencia; hay que matizar, no en todos lados, pero para allá vamos.
Es el resultado de seis años de una política populista equivocada, permisiva y omisa con la delincuencia.
Trump amenaza con declarar a los cárteles mexicanos organizaciones terroristas. Esto le facilitaría bajo el marco jurídico de su país intervenir más allá de sus fronteras en cualquier parte del mundo para combatir a estas organizaciones.
Esto sin duda sería un acto intervencionista que el gobierno mexicano ha rechazado. Sin embargo, en alguna encuesta publicada, resulta que casi la mitad de los mexicanos estarían de acuerdo que los Estados Unidos intervengan en México para combatir a estos grupos que han convertido al país en un territorio de violencia.
El discurso intervencionista de Trump se ha nutrido en los últimos años del fracaso de los abrazos y no balazos de la política de México, de la permisividad y complicidad, por comisión o por omisión, de gobiernos municipales, estatales y el gobierno federal.
La mala noticia para los que ven bien que Trump intervenga en el combate a los cárteles es que el objetivo se centra únicamente en los grupos que producen y trafican fentanilo. Esta droga está ocasionando miles de muertes en EUA, se ha convertido en un problema muy serio de salud para los norteamericanos.
En los municipios y estados de la república donde los grupos delincuenciales han suplantado a la autoridad y son los que mandan, los que cobran el derecho de piso por transportar mercancías, por operar un negocio, por vivir, ahí quien tiene que actuar son las autoridades mexicanas con toda la fuerza del estado.
Se trata de recuperar territorios hoy en manos de la delincuencia, de recuperar la paz y la tranquilidad, de recuperar a nuestro país.
Si Trump quiere reducir el problema del fentanilo debería de pensar en hacer varias cosas en su país: implementar una política de prevención entre su población, evitar el tráfico de armas de EUA a México y perseguir a los distribuidores locales que hacen llegar la droga a los jóvenes y a la población en general.
Lo que es una realidad es que el gobierno mexicano debe de cambiar, como parece que lo está haciendo, su política cómplice y enfrentar su responsabilidad para garantizar la paz y la seguridad de las mexicanas y mexicanos de bien.
De no hacerlo, la amenaza de Trump se cumplirá y las cosas se van a complicar más.
Nota final: Ante una intervención norteamericana para destruir algún laboratorio de fentanilo, de esos que dice el gobierno mexicano que no existen, utilizando drones explosivos, ¿cuál sería la reacción del gobierno de la 4t? ¿defendería a los cárteles?, ¿apoyaría el operativo?, ¿bajaría a los drones con metralla?, o ¿tendría otros datos?
















