El Bufete
Manantial
Mayta
Mayta
-Tráigame la fruta- pidió don Arturo con esa seguridad que le caracteriza. Se sirvió la fruta a todos los presentes, que lucía incómodos, hasta nerviosos. El pan no duró en las cestas del nervio de los comensales.
-Podrás decirme qué traes en ese folder David-, pensó David que don Arturo no se había percatado cuando entró que estaba un folder sobre la mesa y que en cuanto entró don Arturo, David bajó y guardó en su portafolios.
-Don Arturo, ha habido un par de cambios de estructura en su ausencia, que si bien podría no ser el momento de comentarlo, si me gustaría que quedara en la mesa-. Prosiguió Rodrigo.
-No es necesario que gastes tiempo ni saliva- dijo don Arturo. –Siéntate, que el único calificado para mover la estructura del bufete que yo he fundado, soy justamente yo-.






















