Enamorados de cerquita
Se olvidan de la sana distancia y llenan plazas y restaurantes mientras floristas y fotógrafos aprovechan el día para recuperar ingresos
Katy Cárdenas l El Sol de Cuernavaca
El dicho de que “al que madruga Dios lo ayuda” no aplicó para ellos pues, aunque salieron de madrugada de sus casas las ventas no tuvieron los resultados esperados.
A Eduardo se le vio ir y venir varias veces en calles del centro buscando el regalo ideal para su amiga, con la que ha compartido experiencias desde hace dos años, y hoy quiso festejarla saliendo temprano de su casa para comprar el desayuno que compartió con ella.
Por otra parte, César Leyva lleva a su esposa una rosa que será entregada de manos de su hijo.
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CITA:
“Todo el año he tenido que guardarme por la pandemia porque no nos dejan trabajar, por eso venimos desde temprano para que nos vaya bien y vender lo más que se pueda”. Diego, fotógrafo del centro de Cuernavaca.























