[Nosotras] Las 4 olas del feminismo
A través de la historia, la mujer ha luchado por tener los mismos derechos que el sector masculino
Fernanda Martínez / El Sol de Cuernavaca
El feminismo ha jugado un papel importante a través del tiempo, siempre luchando por la igualdad de género y en busca de una vida libre, tranquila y segura.
Durante años, las mujeres han luchado por tener un lugar en la sociedad, un roll más allá de ser madre y esposa; ha habido importantes inventoras científicas, filósofas, historiadoras, artistas, etcétera.
En cada etapa se ha ido consolidando el colectivo y ha tomado fuerza para conseguir se hagan valer sus derechos, aunque todavía falta camino por recorrer, volver la mirada al pasado te hace ver el avance obtenido y te impulsa a continuar con la lucha.
Primer ola
Nace en el siglo XVIII, con la Revolución Francesa y la Ilustración. Surgió ante la falta de representación de la mujer en los principios que sostenía la revolución, cuestionando los provilegios de los que gozaban los hombres.
Durante este periodo surge la figura de las sufragistas, buscaban más oportunidades. En este momento, las mujeres comienzan a tomar conciencia de la opresión de la sociedad sobre ellas, buscan ser más que esposas y madres.
Exigían su derecho a
Las principales representantes de esta primera etapa son Poullain de Barre, Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft.
Segunda ola
Se desarrolló a mediados del siglo XIX hasta la década de los cincuenta del siglo XX, en el termino de la Segunda Guerra Mundial.
La segunda de las etapas del movimiento feminista empezó en Estados Unidos, cuando cuatro mujeres lucharon por la independencia del país y por la liberación de los esclavos, lo que originó que la mujer comenzará a participar en cuestiones sociales y políticas.
Así se originó el sufragismo, que perseguía el derecho al voto femenino y el derecho educativo.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial las mujeres de Inglaterra lograron el derecho al voto, pues ocuparon los puestos de los hombres que se habían ido a la guerra y no podían negarse a sus demandas.
Tercera ola
Llegó en la década de los sesenta, donde frente a la Mística de la feminidad, las mujeres se sentían vacías por el papel que debían representar en la sociedad.
Logran incorporación a la educación secundaria y superior, así como a oficios, empleos y profesiones. Se ve el uso masivo de pantalones, logran postularse como candidatas y comienza la educación sexual.
Cuarta ola
El movimiento está más fuerte que nunca y se caracteriza por su activismo en internet, aprovechando al máximo las redes sociales, así tienen mayor eco sus demandas.
Reclaman la lucha por la igualdad, el derecho al aborto, la defensa de la libertad sexual, los derechos civiles, la oposición a la violencia machista y a los estereotipos.
Surge la descripción del movimiento bajo el nombre de sororidad, entendido la hermandad y la solidaridad que debe haber entre las mujeres.
Al mismo tiempo que comienzan a crearse grupos para concientizar a la mujer a partir de experiencia propias, creando centros de autoayuda. Esta acción sigue el principio de que ninguna mujer debe sobreponerse a otra, luchando por el comunitarismo.























