Arrodillarnos ante Dios, en la pandemia
La actual situación de la pandemia con toda su fuerza para desestructurar la vida desde lo micro hasta lo macro, también trae aparejada una suerte de oportunidades para retomar aquellas prácticas que la humanidad demanda.
Ánimo a todos. Imploremos la gracia del perdón divino y la salud corporal y espiritual de todas nuestra familias. Cuidémonos, respetémonos, amémonos.













