La llamada izquierda duranguense, llegó por primera vez en los años 90’s primero con Gonzalo Yáñez, y después, otro integrante de los “siete magníficos” Marcos Cruz Martínez a la presidencia municipal. Intentaron una vez más repetir con Mario Dávila Valero, pero hasta ahí llegaron porque después de ese tiempo, esa izquierda se perdió entre los acuerdos con el poder y el pragmatismo político. Pero hoy, al parecer, con el posible regreso de José Ramón Enríquez como candidato de la 4T, en el Bicentenario siguen prendidos los focos rojos.
Por irónico o increíble que parezca, Claudia Sheinbaum Pardo ganó aquí en Durango, MORENA es la primera fuerza política del Estado y es muy posible que estos factores se reflejen en esta elección. Tal vez por eso muchos opinan, que ahora si MORENA se puede llevar los municipios más importantes del Estado: Durango, Gómez Palacio y Lerdo. Desde hoy, la lucha por la llamada joya de la corona, se quedará con José Ramón Enríquez Herrera o José Antonio Ochoa Rodríguez.
No está por demás comentar, hay la percepción de que al candidato del PRI y del PAN, en vez de ayudarlo lo están perjudicando, ya se empieza a decir que el candidato de estos dos partidos no puede hacer nada si no le dan órdenes. Los que esto opinan, no les falta razón. Se comenta también que se siente en el ambiente del PRI y del PAN que cuentan con dos candidatos; uno legal y otro de facto. Si Toño Ochoa llegara a perder quien realmente sería el gran perdedor, es quien hoy es el verdadero coordinador de su campaña.
En el PRI y el PAN, deberían entender antes que sea demasiado tarde: si no dejan en libertad a su candidato y que este tome sus propias decisiones, lo mandarán a una derrota segura. Pero lo más grave en este tema, que no miden lo que le está beneficiando al candidato de MORENA rumbo a la presidencia municipal y algo más: las encuestas favorecen al reconocido oftalmólogo para regresar por segunda vez al municipio de la capital y de ahí, aspirar al Bicentenario.
Y ya que hablamos de mujeres y de traiciones, también se dice que por fin hoy las condiciones y las circunstancias están dadas para que gane la 4T no solo la presidencia sino en su momento, la gobernatura del Estado. Lo mismo afirman varios opinólogos, que desde ahora se trabaja en ese sentido, es decir, no solo ganar con José Ramón Enríquez el municipio y ya encarrerado el gato, de salir victorioso sea el mismo candidato de MORENA al gobierno del Estado. De eso se trata esta elección, no hay vuelta de hoja.