La Candelaria
De aquí surge la fiesta de las luces, pues Jesús es presentado como la Luz que ilumina y que nos invita a presentarlo a los demás. Esto es la candelaria, nuestro reconocimiento de Jesús como nuestra Luz y nuestro compromiso de anunciarlo como discípulos misioneros.
Así es la fe. Así es Jesucristo, la luz de las gentes, que ha de iluminar la vida de nuestros niños, en su incipiente vida, ha de permanecer en nuestra juventud y madurez con el brillo de la vida y nos ha de alumbrar en los momentos más grandes de oscuridad.
Virgen de la Candelaria, madre bendita, ruega por nosotros y enciende las velas de nuestra fe. Así sea.

















