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Las autoridades escolares mantienen protocolos activos y diálogo con las familias para atender cualquier tendencia viral sin que hasta ahora existan alumnos involucrados
CONAFE cubre en apariencia en donde hay pocos alumnos y no cumple con los estándares porque un muchacho de 15 o 16 años no puede hacerse cargo de un grupo de alumnos
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Cuando existía un ente llamado Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), vino a Durango (hace algunos ayeres) el entonces Director del Instituto referido, Héctor Robles Vázques (así con “S” al final) e impartió una interesante conferencia, en la que dibujó con bastante nitidez, la importancia de la Evaluación para el proceso educativo, en donde subrayó con fosforescente que sin Evaluación no hay materia para alimentar los indicadores y sin indicadores no hay posibilidad de obtener una fotografía de los avances o los retrocesos de un sector tan importante para el desarrollo de un País o de cualquier Entidad federativa, como lo es el Sector Educativo.
No está en duda lo anterior, para quienes forman parte de una o de otra manera de la formación de las nuevas generaciones (y me refiero principalmente a las y los docentes) resulta claro por evidente, que la Evaluación es uno de los Instrumentos fundamentales para el eficiente desempeño sectorial, merced a la Evaluación, es posible conocer con puntualidad, las fortalezas y las debilidades de nuestro anquilosado, artrítico, obeso y rezagado sistema educativo. De hecho, para llegar a un indicador, es indispensable aplicar una evaluación y con sus resultados, construir un indicador, que nos servirá de boya o de meta para mejorar los aspectos o las materias en donde se presentan mayores áreas de oportunidad.
Por lo anterior, en nuestro sistema educativo (es decir en la mayoría de las escuelas ) , se aplica una evaluación de forma mensual, no obstante, algunos investigadores académicos afirman que las evaluaciones deberían ser semanales, para ir corrigiendo las debilidades pedagógicas, información valiosa para ir – también – coloreando las planeaciones docentes, las cuales no deberían de ser repeticiones obsoletas de la planeación del año anterior, como si se tratara de formatos, por el contrario, una planeación eficiente, debe alimentarse y retroalimentarse de información fresca, porque las estrategias educativas han ido cambiando como han cambiado los gobiernos.
De acuerdo con Robles Vázques, entonces Director del Instituto de Evaluación Docente, los datos estadísticos particulares por grupo o por escuela, permiten orientar el camino de los esfuerzos de planeación y diseño de políticas educativas a nivel micro y macro, con el objetivo fundamental de “remendar” los errores y potencializar los aciertos.
Para nadie es un Secreto, que todas las áreas de todos los rubros que se incorporan a la vida pública y privada de nuestro país, presentan fuertes rezagos, empero, es indiscutible que la educación es y seguirá siendo, uno de los temas más trascendentales y quizá preocupantes y una de las tareas pendientes desde que Vicente Fox y hasta llegar a López Obrador, se despreocuparon por los indicadores internacionales, en donde México ocupaba buenos lugares y hoy por hoy, se han ido perdiendo esos lugares y se le ha dado mucho menor importancia al mérito académico de las y los alumnos, una de las consecuencias de esto, es la fuga de cerebros hacia el extranjero, no solamente hacia el norte, sino también hacia el sur, Chile por ejemplo, que recibe gustoso el ingreso de cerebros que aporten a su sistema educativo, el cual resulta competitivo en varias áreas que se miden por los esquemas internacionales.
Una frase de Séneca llega a mi mente y es la siguiente: “No nos atrevemos a muchas cosas, porque pensamos que son difíciles… pero lo pensamos precisamente porque no nos atrevemos a hacerlas”, personalmente considero que es momento de reinventar estrategias que incentiven nuevas formas de mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje, porque resulta claro que las y los docentes de nuestro país, son de los mejores pagados en el Continente, (fuera de los Estados Unidos por supuesto) empero, México invierte aproximadamente tres mil doscientos cinco Dólares por alumn@, (sin considerar las becas del gobierno), el gasto público que se invierte percápita en materia educativa ha ascendido a 26. 4% del Producto Interno Bruto (PIB) y mucha gente dirá que tienen otros datos y no hablo ni me refiero al ex Presidente, muchas personas involucradas con el tema, pero son datos que no son secretos y que los arroja las mediciones de la OCDE, por cierto la media de inversión en materia educativa entre los países miembros de esta Organización (OCDE) es de 16.2%, entonces, nos urge una renovación de nuestras estrategias educacionales y motivacionales para las y los docentes de nuestro país, sobre todo en el sur del país, en donde las cifras de las evaluaciones, son verdaderamente tristes, preocupantes y depresivas. Como siempre le agradezco infinitamente el favor de su lectura.