Yo vi llorar a Dios (segunda parte)
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión“Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar, diciendo: «¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! (Lucas 19:41 NTV) ¿Por qué lloró Jesús frente a Jerusalén? ¿Y por qué lloraría hoy frente a cualquiera de las ciudades de México incluyendo Durango?
Ellos pensaban que “el camino de La Paz” era la REVOLUCION, es decir el derrocamiento del gobierno romano que les tenía en opresión. El burro, en cambio representaba La Paz que se basa en la justicia, la de la RECONCILIACIÓN: “La rectitud y la justicia reinarán en todos los lugares del país: La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre.” (Isaías 32:16-17 DHH94I). México pretende paz sin justicia. Eso es imposible. Por eso Jesús llora sobre México, por eso Jesús llora sobre el burro que es la iglesia, por eso nuestros lomos deben ceñirse para aguantar las lágrimas del maestro que lloran no solo por los miles de personas técnicamente “desaparecidas” sino por lo que ellos representan: la impunidad de un sistema que pretende paz sin justicia.
“No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados.…”. Vivimos en una sociedad “sitiada” por los enemigos de la verdad, que han ido levantando con sus mentiras murallas que nos rodean “por todos lados”; aquellos que están empecinados en destruir la vida de nuestros hijos y los valores hasta que no quede “piedra sobre piedra”. Ya el profeta lo había señalado 600 años a.C.: ”¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20 RVR1960). En México, la descomposición del famoso “tejido social” no es sino el resultado de la destrucción del sistema de valores a partir de la relativización de la moral y la tergiversación de la verdad.
“Porque no reconociste cuando Dios te visitó».” ¿Por qué Jesús hace esa aseveración si acababan de reconocerlo como el Mesías? Porque sabía que, antes de llegar el Sábado, la misma porra triunfalista, ante la vil oferta de Pilato, optaría por el suertudo de Barrabás. La gracia es una ventana de oportunidad que no DEBEMOS desperdiciar ni rechazar, porque tampoco la PODEMOS abrir. Eso significa que “fácticamente” puede “se acabe” el tiempo de oportunidad, no porque a Dios se le acaba el amor, sino porque nuestra dureza creciente nos SITÚA en el peligroso lugar donde ya NO oímos a Dios; donde perdemos la sensibilidad: “En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”. (2 Corintios 6:1-2 RVR1960)
“Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste.” (Mateo 23:37 NTV) ¿Por qué el Burro ve llorar a Dios? Por el DESPRECIO de su CUIDADO maternal. Dios quiere que seamos como esos pollitos, porque debajo de sus alas tendremos PAZ, LIBERTAD y SALVACIÓN, que son EL FRUTO de la JUSTICIA, LA VERDAD Y LA GRACIA. Es un honor, como IGLESIA llevar en nuestros hombros al Rey de Reyes y Señor de Señores y contener las lágrimas que mojan nuestros lomos.