En 2025, hablar de la fe es hablar de ignorancia. El dinero es el gran dios del hombre, la ciencia una nueva religión y las relaciones interpersonales nacen desde las ideologías progresistas
Todos los presentes se antojaban con un rostro sonriente, pero al mismo tiempo lleno de ausencia. Claro, ahora el 90% de la población utiliza la conmemoración de la muerte de un salvador para tener unos días de descanso amparados en los vicios, excesos, drogas y alcohol.
Con su humor inconfundible, su ironía y mirada crítica, Friedeberg escribió alguna vez sus propios “mandamientos”: una breve lista de máximas que reflejan la libertad y el ingenio que caracterizaron su vida
El locutor, que ha estado al frente del programa “El cine y 909”, habló sobre su libro “El cine y... Conversaciones con cineastas latinoamericanos”, que recopila años de historia del cine mexicano
Un trailero enfrenta una infección sobrenatural que deforma su rostro con restos humanos tras ser obligado por un espectro a entregar una macabra evidencia en la carretera
Expertos del Proyecto Templo Mayor hallaron ofrendas coincidentes en temporalidad y contenido con otras descubiertas previamente, lo que evidencia su colocación en un mismo evento
Convocados por Carolina Peña, heredera del artista oaxaqueño, destacados miembros de la sociedad mexicana dieron forma al proyecto Tamayo: A Living Universe, una nueva conversación entre arte, legado y futuro
El encuentro quie iba a contar con la presencia de Enrique Bunbury y Lila Downs se celebraría del 25 al 28 de febrero, pero fue pospuesto por la ola de violencia que desató la muerte de El Mencho
Decidí perder un poco de tiempo en redes sociales y, gracias a ese rato de ocio y a la incapacidad de relatar horror, nació este pequeño texto / Foto: Alberto Serrato
Es domingo y me encantaría entregarte un relato de horror en el que puedas imaginar los peores escenarios llenos de sangre y pánico, pero prefiero hacer una pequeña reflexión porque vivimos tiempos extraños que a veces solo puedo catalogarlos dentro de las ironías más estúpidas de la vida.
En 2025, hablar de la fe es hablar de ignorancia. El dinero es el gran dios del hombre, la ciencia una nueva religión y las relaciones interpersonales correctas nacen desde las ideologías progresistas que abanderan la falsa inclusión y atacan el orden lógico de las cosas, llevándolo a un terreno brumoso donde la soberbia y el egoísmo se ponen el traje de la humildad y convierten ese orden primario en un desfase tan loco que me cuesta trabajo entender. Hoy tuve un atasco narrativo, ni una palabra salía de mi cabeza hacia el ordenador. Decidí perder un poco de tiempo en redes sociales y, gracias a ese rato de ocio y a la incapacidad de relatar horror, nació este pequeño texto.
Entré a TikTok y deslicé con mi dedo índice. Apareció un video de inteligencia artificial de Jesús abrazando a un perro que se convertía en humano, luego comenzaban a bailar con una música evangélica adaptada a ritmos grotescos. Me dio risa por las formas de las figuras distorsionadas de un perro humanoide, más no por el contexto de la parodia. Mi dedo índice siguió. Apareció un personaje con tintes de político. Entregaba tortas de jamón y atole en un hospital, lo hacía solo para conseguir empatía con la gente y popularidad en la red social, quizá votos, no sé, pero se me hizo algo patético y deslicé una vez más.
Apareció un hombre regalando tres billetes de quinientos pesos a un indigente, pulsé los comentarios y todos los usuarios vanagloriaban el acto. Pensé que tal vez, por decreto del público, el tiktoker ya tendría ganado el cielo, luego entré a su perfil con más de 5 millones de seguidores y en otro de sus videos, denigraba a una pareja ofreciendo dinero para decirse verdades incómodas, pulsé en la caja de comentarios y algunos de los usuarios que le entregaron el cielo en el video pasado, ahora se burlaban de cómo la pareja se ofendía y denigraba mutuamente. Me salí de ese perfil y me fui al inicio de la plataforma. Luego salió otro video. Era una cámara de seguridad captando a un indigente en pleno robo a una panadería. Los usuarios lo juzgaron y, así como le entregaron el cielo al que le regaló dinero al otro indigente, ahora le entregaban el infierno a este otro pobre indigente que se robaba las conchas de azúcar.
Quizá TikTok era un poco nocivo y vacío, me fui un rato a Facebook. Me encontré una página de rescate animal. Era una publicación de un perro atropellado, tenía los órganos expuestos, arriba de la fotografía se leía un pie de página vergonzoso que decía: “Urge que le ayuden a este perrito, yo no puedo llevármelo porque tengo muchos en casa”. Entré a la página, había fotografías de gatos esqueléticos, de mascotas bañadas en petróleo y de un sinfín de casos de abuso animal y todas las imágenes estaban acompañadas de textos solicitando ayuda que nadie estaba dispuesto a dar.
Regresé a la sección de noticias, me encontré con una nota roja de un accidente en el que habían muerto más de siete personas reconocidas a nivel local y en la caja de comentarios todos los usuarios se acordaron de un Dios, texteaban oraciones, resignación, pregonaban fe y fortaleza en la pérdida de los familiares e incluso los comentarios podían leerse acompañados de llanto, pero ¿por qué acordarse de un Dios solamente ante la calamidad y el desastre y no en los pequeños actos del día a día?
Cada cabeza es un mundo, de eso no me queda la menor duda y no puedo definir el interior y contexto de cada persona, pero en ese pequeño muestreo digital me di cuenta de que criticamos, destruimos, juzgamos, utilizamos a un Dios para nuestra conveniencia y solo cuando nos vemos vulnerados o en peligro acudimos a una deidad conectada al espíritu para hacer plegarias, pero claro, siempre a nuestro favor. Seguí alguna media hora en Facebook, no me quedó la menor duda del egoísmo presente en la sociedad y, antes de salirme de la anticuada red social para intentar escribir un poco, me encontré con una noticia del abarrotamiento de las playas en Semana Santa.
Era un video con miles de personas en algún malecón. La multitud bailaba al ritmo de música regional con líricas criminales. Había mujeres con pechos operados y glúteos deformes por el silicón, hombres empinándose las botellas de tequila y niños saltando arriba de cubetas repletas de alcohol. Las reacciones de la publicación ascendían a más de cuatro mil corazones, dos mil pulgares arriba, quinientas reacciones de asombro y solo unas pocas de enojo y tristeza, porque la noticia estaba enfocada a los efectos positivos del turismo ante las últimas olas del crimen organizado y, como el dinero es el dios todopoderoso, pues era una noticia alentadora para la sociedad.
No te voy a pedir que seas un fanático religioso, ni que vivas las pascuas como lo hizo tu abuela, porque sería yo un hipócrita al hacerlo, pues al terminar este párrafo me iré a grabar un programa de terror, pero sí me gustaría invitarte a conectar el espíritu con la conciencia más a menudo y a no invocar a un Dios solo cuando suceden las desgracias en el día a día. Miles de personas mueren en estas fechas. Hay accidentes, crimen e imprudencias.
Espero de corazón que vuelvas con bien a tus actividades del día lunes y que siempre tengas una vida muy cercana al poder del razonamiento. Que no te arrebaten las emociones ni el ímpetu de la fiesta, piensa en tus seres queridos y en los terceros que te rodean, porque tu prisa y desesperación por comerte al mundo en un fin de semana pueden ser la desgracia de quien solo viajaba cientos de kilómetros para darle un beso a su madre; si, por el contrario, eres quien viajó tan lejos a besar a su madre, hazlo hasta que ya no sea posible porque eso demuestra tu calidad humana.