Localmiércoles, 25 de marzo de 2026
Abril Meraz, una mujer que supera toda adversidad
Logró adaptarse a una cultura que no está preparada para las personas con discapacidad
Erika Uribe

Abril Meraz se define a sí misma como una mujer que ha dedicado su vida a cumplir sus sueños, y desde hace 17 años es directora del Centro de Estudios para Invidentes de Durango A.C. (CEID), una institución que fundó junto a su familia con el objetivo de crear un espacio para el desarrollo de niños que, al igual que ella y su hermano, nacieron con un problema de visión.
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Gracias al apoyo de sus padres, nunca se sintió distinta al resto de las personas, sin embargo cuando decidió abrir la asociación se dio cuenta de los obstáculos a los que se enfrentan las familias de hijos con baja visión o ciegos; y es así como nace la historia del CEID, que desde sus inicios ha sido un importante referente para las infancias de Durango.

Está convencida de que cada una de las personas nació para experimentar y vivir cosas diferentes, y esta misma ideología con la que enfrenta la vida, la llevó a ser la ganadora del Premio Mujer Duranguense en su edición 2026, en la categoría de Altruismo.
Lejos de ver a su discapacidad como algo negativo, Abril logró adaptarse a una ciudad cuya infraestructura y cultura no están preparadas para quienes son ciegos o tienen baja visión, “he tratado de hacer lo mejor de mí, de entender que este mundo está hecho para personas que ven, pero no me frustro por eso”.

Esta visión positiva ante la vida es la que refleja y transmite Abril Meraz a quienes conviven con ella, sobre todo a aquellos niños que llegan al Centro, acompañados de padres en duelo y temerosos por la situación que enfrentan, “para mí es como curar el corazón de mis papás cuando a ellos les dieron el diagnóstico y pensaban en que no podría valerse por sí misma”.
Hoy recibe con los brazos abiertos todas esas historias que llegan hasta ella con una maleta llena de ilusiones, y donde acompañada de un equipo de maestros expertos, enseñan herramientas como el el braille, el uso del bastón, sobre tiflotecnología, y muchas otras técnicas que ayudan a generar un cambio positivo en la vida diaria de alguien con ceguera.
Para mí es un granito de arena para este mundo que no es accesible para nosotros, sobre todo en esa familia que pensaba que no iba a ser nada de su hija o hijo, y una esperanza en ese niño que tiene que entender que el mundo es complejo, pero nada es imposible si nosotros tenemos las herramientas adecuadas.Abril Meraz directora del Centro de Estudios para Invidentes de Durango