Más allá del agua, es el significado de la palabra Durango, nombre con el que la bautizó su fundador, Francisco de Ibarra, y qué 462 años después cobra sentido
En la década de 1930, se intentó desecar estas áreas mediante la plantación masiva de eucaliptos, árboles introducidos desde Australia, que consumen grandes cantidades de agua.
Asegura el líder sindical que lograron acuerdos con el Gobierno del Estado y espera que la federación envíe a la brevedad el recurso económico que le corresponde
La iniciativa busca garantizar el derecho a la alimentación y mejorar la calidad de vida de quienes no pueden acudir a los comedores comunitarios del Ayuntamiento
El doctor Juan Antonio Mercado propone usar el trabajo académico en la gestión pública para resolver conflictos sociales de raíz y erradicar la estigmatización en la sociedad
La mayoría de las observaciones administrativas por organismos federales han sido atendidas, mientras que el ajuste de nómina se realiza de forma gradual y con acuerdos voluntarios
Ante la conclusión del programa federal de regularización se implementará un esquema local para controlar los autos de procedencia extranjera en el estado
La urbanización de Durango ocultó sus arroyos y cauces naturales / Foto: León Alvarado / El Sol de Durango
Durango es una ciudad con historia hídrica profunda; sus arroyos, lagunas y escurrimientos naturales no desaparecieron con el crecimiento urbano, solo fueron ocultados o reducidos por el proceso de urbanización de la ciudad.
De acuerdo con el Atlas de Riesgos de Protección Civil Municipal, un total de 39 colonias en la capital del estado presentan antecedentes de encharcamientos severos o inundaciones; entre estas zonas destacan asentamientos como Constituyentes, Calvario, Flores de Cancún, Hogares del Parque, La Virgen, Maderera, Los Ángeles, San Marcos, Las Mangas, Zona Centro, Luz del Carmen, Los Duraznos, Jalisco, Obrera, PRI, Real Victoria II, San Marcos, San Ángel, Villas del Guadiana I y II, entre muchas otras.
Muchas colonias de la ciudad hoy sufren de graves inundaciones / Foto: León Alvarado / El Sol de Durango
Y es que todos estos fraccionamientos y colonias comparten un factor en común: fueron construidas sobre antiguos cauces, lagunas o zonas de escurrimiento natural, lo que las hace especialmente vulnerables ante lluvias extraordinarias, como las que se han presentado este año.
El cronista de la ciudad, Javier Guerrero Romero, detalló que gran parte de la problemática actual de inundaciones tiene una raíz histórica y geográfica: la ciudad está asentada en el Valle del Guadiana, una cuenca natural donde convergen los escurrimientos de casi todos los arroyos de la región.
La ciudad de Durango está construida donde el agua naturalmente escurría, el agua busca su antiguo cauce y si se le bloquea con construcciones, simplemente va a buscar otra salida Javier Guerrero Romero
El agua siempre busca recuperar su antiguo y natural camino / Foto: León Alvarado / El Sol de Durango
Son tres los arroyos de grandes dimensiones los que atraviesan la ciudad: La Acequia Grande, el más importante, entubado en gran parte pero con una capacidad limitada; el Arroyo de la Virgen; y el Arroyo de la Atarjea, que confluyen en el Parque Guadiana y descargan hacia la Acequia Grande.
Estos arroyos tienen numerosos afluentes, como los de Las Mangas y El Hielo, cuyas presas pueden rebasar su capacidad con lluvias intensas, lo que deriva en desbordamientos hacia colonias como Maderera, Ciénaga, La Virgen, entre otras; esto causa inundaciones como aquellas de las que ya hemos sido testigos.
Cuando llueve fuerte en la sierra, esas represas no pueden contener toda el agua y como los cauces han sido reducidos, el agua simplemente se desborda. No hay infraestructura suficiente para detenerla Javier Guerrero Romero
Guerrero Romero también puntualizó que varias de las colonias afectadas, como La Ciénaga o partes del Parque Guadiana, fueron en su origen pantanos, lagunas o zonas de descarga natural.
“El Parque Guadiana era una zona pantanosa, en los años 30 se sembraron eucaliptos para drenar los terrenos, hoy, muchos de esos árboles están siendo sustituidos por especies nativas para regenerar el ecosistema, pero el riesgo de inundación persiste si los cauces no se respetan” comentó.
La basura en alcantarillas empeora el crónico problema de inundaciones / Foto: León Alvarado / El Sol de Durango
De acuerdo con el cronista de la ciudad, desde los años 80 y 90 se han hecho importantes obras para entubar arroyos, construir colectores pluviales, represas y bocas de tormenta. Sin embargo, la falta de drenaje pluvial en el Centro Histórico y el crecimiento desordenado a la fecha son puntos críticos.
El Atlas de Riesgos Municipal, que data del trienio de Ismael Hernández Deras, ha sido una herramienta clave para identificar zonas no aptas para el desarrollo urbano. “Este atlas permite dos cosas: primero, prohibir nuevas construcciones en zonas de riesgo y segundo, realizar obras de mitigación en zonas ya habitadas, el problema es que, a pesar de ello, sigue habiendo asentamientos irregulares y tiradero de basura en arroyos” explicó el cronista.
Se necesita infraestructura y conciencia para solucionar este grave problema / Foto: León Alvarado / El Sol de Durango
Uno de los factores más alarmantes que contribuyen a las inundaciones, según Protección Civil y el propio Guerrero Romero, es el mal manejo de residuos sólidos por parte de la ciudadanía.
Es increíble que cada año Servicios Públicos saque toneladas de basura de los arroyos: refrigeradores, llantas, colchones; cuando se tapan las alcantarillas, ni el mejor drenaje sirve, la responsabilidad es de todos Javier Guerrero Romero
Con los años, algunas de las inversiones han logrado que colonias que sufren por inundaciones prolongadas, como la Ciénaga, hoy presenten mejores condiciones. “Antes, algunas zonas se quedaban bajo el agua por una semana o más, hoy si bien el agua sube rápidamente, también baja en cuestión de horas, eso habla de los avances, pero aún falta mucho por hacer“ reconoció el cronista.