
Estimadas y estimados lectores. En esta semana recordamos un hecho histórico que fijó rumbo a nuestra actual democracia, sucedió el 31 de enero de 1824, cuando se promulgó la primer Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, la cual permitió la unificación de los estados independientes, libres y soberanos, que se formaron a partir de la disolución de facto del Primer Imperio Mexicano, que hasta entonces era monárquico, representativo y hereditario. El surgimiento de México como una república, representativa, popular y federal, permitió constituirse en un ente jurídico, con patrimonio propio y capacidad legal ante otras naciones.
El primer artículo del Acta dictaba: “La nación mexicana se compone de las provincias comprendidas en el territorio del virreinato llamado antes Nueva España…”, y enlistaba una división territorial para la nueva república conformada por: Un Distrito Federal (hoy Ciudad de México) que fungía como sede de los poderes de la República, tres estados Internos: el de Occidente integrado por Sonora y Sinaloa; el de Oriente que incluía a Texas, Nuevo León y Coahuila, y el Estado Interno del Norte que comprendía Nuevo México, Chihuahua y Durango. 16 estados: Colima, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Nuevo Santander (ahora Tamaulipas), Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas. Y finalmente los dos Territorios: Alta y Baja California.
La República fue establecida formalmente el 4 de octubre de 1824 con la promulgación de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, en la cual se instauran los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial; en materia electoral, la democracia representativa delegaba la facultad de gobierno en un pequeño número de ciudadanos, elegido por la mayoría. Sin embargo, en esta primer Acta se establecía como religión única y legal a la cristiana de culto católico.
A lo largo de la historia se han promulgado cinco Actas Constitutivas, y la última Acta se firmó para la creación de la Constitución de 1917 definiendo a México como una república, representativa, democrática, federal y laica; compuesta por 32 entidades federativas, donde la representatividad del poder público es depositada en un sistema multipartidista abierto a la participación ciudadana y el cual es regulado hoy, como producto de diversas reformas, por instituciones electorales autónomas. A 195 años de este acontecimiento los Organismos Públicos Locales Electorales y desde luego el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) seguimos trabajando para fortalecer la democracia de nuestra República. Guillermina Vázquez Benítez, Consejera Presidente del IEEH