Xicoténcatl Axayacatzin, un guerrero indómito
En las fecundas y fértiles tierras de Tlaxcala, alrededor de 1484, nació Xicoténcatl Axayacatzin, conocido como Xicoténcatl el Joven, un hombre destinado a dejar una huella imborrable en la historia.
El consejo tlaxcalteca decidió aliarse con los conquistadores para sobrevivir, y marcharon juntos hacia Tenochtitlán.
Sin embargo, Xicoténcatl nunca aceptó colaborar plenamente. Su lealtad estaba con su gente, y mientras avanzaban hacia
Tenochtitlán, fraguaba en silencio un plan de rebelión.
El conquistador pronto notó la actitud reservada de Xicoténcatl, quien se negó a participar en las batallas.
Desconfiado, Cortés lo destituyó de su mando y lo trasladó a Texcoco, donde las tropas españolas se preparaban para el asalto final a Tenochtitlán.
Y aunque Xicoténcatl pereció, su legado perdura. Su resistencia se convirtió en un símbolo de lucha y dignidad de los pueblos originarios.

















