Fecalismo: una grave contaminación
Al deshidratarse se convierte en polvo, que, arrastrada por el viento, es un grave foco de infección
Gustavo Vargas
Destacó que la materia fecal expuesta al ambiente se deshidrata y se convierte en polvo, el cual es llevado por el viento directamente a nuestras vías áreas, convirtiéndose así en un factor de riesgo.
Aseguró que, aunque la mayoría de estos desechos son de perros y gatos; un porcentaje importante de este tipo de contaminación proviene de las personas.
“Lo vemos, por ejemplo, cuando las mamás permiten que los niños hagan sus necesidades fisiológicas en la calle, solo porque el pequeño tenía ganas. Esto es fecalismo”.


























