
METZTITLÁN, Hgo.- Decenas de miles de aves migratorias procedentes de Canadá y de los Estados Unidos (EU), principalmente, arriban a las distintas regiones del territorio hidalguense, con el propósito de pasar la temporada invernal tanto en embalses de agua como en zonas boscosas y semidesérticas. El factor primordial que obliga a este tipo de aves a emigrar, es debido a que ríos, lagos y lagunas de los citados países del norte de México, en esta temporada se congelan y, por lo mismo, no encuentran alimentos para su consumo. “Llegan en grandes parvadas a los distintos embalses de agua y áreas de bosques existentes en municipios del estado de Hidalgo, donde además de alojarse por tiempos mayores a los 5 meses, encuentran gran cantidad de alimentos para su manutención”, comentó el biólogo Raúl Padilla. Destacó que entre las aves migratorias se ubican como las de mayor tamaño el pelícano blanco, que llegan a pesar hasta 5 kilogramos, y entre las más pequeñas el colibrí dorado, que alcanza un peso de 10 gramos. Recalcó que son cientos de miles las aves que llegan a invernar en suelo hidalguense, encontrándose variedades como los patos (cercetos) de alas verdes y azules, el cucharón y el golondrino, además del colimbo mayor, entre las de mayor tamaño. Igualmente, señaló Raúl Padilla, en cada temporada invernal arriban cientos de miles de pequeñas aves, como el pájaro perlita azul-gris, colibrís y otras especies, que pueblan zonas boscosas y semiáridas del estado de Hidalgo. Resaltó que en presas, ríos y lagunas ubicadas en Atotonilco el Grande, Huasca de Ocampo, Mineral del Chico, Molango, Metztitlán, Huejutla, Atlapexco, Yahualica, San Felipe Orizatlán y otros municipios de la entidad, la migración de aves comienza durante los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre. “Una vez pasada la temporada invernal, la mayoría de aves migratorias regresan a sus lugares de origen, emprendiendo el vuelo, en grandes parvadas, durante los meses de abril y mayo, para regresar nuevamente a finales de cada año a territorio hidalguense”, explicó el biólogo Raúl Padilla.