
Para conocer parte de la historia y la arquitectura del exconvento de San Francisco se montó en el complejo de este recinto el espacio museístico Sala San Francisco, en el cual se pueden encontrar mediante la reprografía de pinturas y documentos de archivo, personajes y noticias vinculados con su historia.
En el acceso a este museo se encuentra una maqueta que muestra la extensión del exconvento en 1861 y con la ayuda de una cédula descriptiva sus etapas constructivas, así como fotografías de finales del siglo 19 y primeras décadas del 20, las cuales permiten conocer el aspecto que tenía el edificio y sus anexos. Dentro de la sala además se pueden encontrar piezas de arte sacro, pinturas y esculturas del periodo virreinal, en su mayoría del siglo 18, acorde con la advocación franciscana del convento.
Destaca una escultura tallada en madera y estofada, y un lienzo, ambas piezas representan a San Francisco de Asís. Otros bienes artísticos corresponden a advocaciones marianas y santos que tuvieron una amplia devoción durante ese periodo histórico de México. En la parte central del museo también hay una recreación de la estructura de muebles de entre los siglos 17 y 18 que pertenecieron por lo menos a dos retablos dorados, en el que, con columnas, macizos en forma de pelícano, un remate en relieve y un sagrario ofrecen una vista “real”, de como lucieron hace más de 300 años.
Debido a su vínculo con la mesa del altar, en este espacio también se muestran diversos objetos litúrgicos de orfebrería y ornamentos sacerdotales del siglo 19, libros de oración impresos en el siglo 18 y atriles de madera también de este último periodo. Cabe señalar que, durante los tres siglos del virreinato, la escultura y la pintura tuvieron amplia demanda por parte de la Iglesia, se cultivó la escultura de cuerpo entero o de bulto y el relieve.