Los poetas y las madres
Y por último, de Antonio Machado, el poema corto “A mi madre”. “Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería oye, otra vez, Dios mío, mi corazón clamar. Tu voluntad se hizo, señor contra la mía. / señor, ya estamos solos, mi corazón y el mar”.
Comentario final. Algunas personas, escribiendo a su madre lo que sentían por ellas, se volvieron poetas. ¡Felicidades, benditas madrecitas!
Escritor y docente
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