No nos confiemos
Con razones y argumentos, tocando puerta por puerta, hablando con millones de personas, repartiendo el periódico Regeneración, haciendo asambleas en el territorio, fuimos conformando el Movimiento de Regeneración Nacional.
En estos meses, hemos mantenido nuestro rumbo, hay honradez y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos, se mantienen y aumentan los programas de bienestar que apoyan a más de 30 millones de familias.
No podemos olvidar de dónde venimos, de lo contrario olvidaremos a dónde vamos, no es llegar al poder por llegar, no es la ambición personal lo que debe guiarnos, sino el bienestar del pueblo.
Recordemos siempre que el fin nunca justifica los medios, pues si en el camino se pierden los principios, será difícil recuperarlos, interioricemos que en las formas de hacer política debe distinguirse nuestra honestidad.
Pensemos siempre que el poder es humildad. Esos fundamentos son lo que nos han permitido reconstruir nuestro país y sacarlo adelante después de la larga noche del neoliberalismo.
No nos confiemos, es mucho, lo está en juego, el presente y el futuro de nuestra nación.
Con el pueblo todo, sin el pueblo nada.”














