El Benemérito de la Patria
Amigas y amigos, el 231 de marzo de 1806 nació, en San Pablo Guelatao, Oaxaca, un indio zapoteco que, gracias a su esfuerzo, su astucia, y su inteligencia, supo cambiar el destino de nuestra Nación.
Don Benito Juárez García tuvo una niñez bastante humilde, y no fue hasta que llegó a la ciudad de Oaxaca, donde ingresó al seminario, que concluyó sus estudios de latín, Filosofía y Teología, para después ingresar al Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca y después obtener la licenciatura en Jurisprudencia.
Como estudiante, en 1831, inició su carrera política, siendo electo regidor en el ayuntamiento de Oaxaca, posteriormente diputado local, diputado federal y, en 1847, gobernador interino de su Estado.
Benito Juárez fue un reformista natural, y en 1855, como Ministro de Justicia e Instrucción Pública, expidió la famosa “Ley Juárez”, en la cual fueron abolidos fueros y privilegios de militares y la iglesia.
El presidente Juárez no obstante a que enfrento muchas dificultades durante su vida, logró aprovechar las oportunidades. Aún como presidente itinerante, expidió las Leyes de Reforma, independizando jurídicamente al Estado de la Iglesia, y consolidando así el Estado de Derecho de nuestra Nación.
A nuestro país, no se le puede negar su espíritu reformista y democrático, ni tampoco podemos negar que, en gran parte, mucho debemos seguir el ejemplo del presidente Juárez, pero tampoco significa que podamos justificar prácticas que atenten contra la voluntad popular, solo porque se utiliza una imagen popular.
Amigas y amigos, esta columna, como todas, invita a la crítica y a la reflexión. Solo juntos, cuestionando lo que debe ser cuestionado, y participando en cuanto sea posible, podremos seguir consolidando el futuro democrático de nuestro México.
floremi_3@hotmail.com
















