Augusto Sandino, General de Hombres Libres
En el texto de la semana anterior se abordó el tema de la Revolución Nicaragüense y se pudo ir esbozando la historia de ese país centroamericano, que ha tenido episodios históricos sumamente interesantes y que han servido como lecciones para el resto del mundo.
Por circunstancias injustas contra los poderes imperantes, salió de Nicaragua y trabajó como obrero en diferentes países de América Latina como Honduras, Guatemala y México, aprendiendo en todos ellos, sobre todo del México posrevolucionario y nacionalista.
Fue hasta 1926 cuando logra regresar a su natal Nicaragua, con una idea clara sobre lo que representa el imperialismo norteamericano y con el ideal de la defensa de la soberanía nacional.
Con todas estas ideas y madurez se posiciona como líder de la resistencia contra una segunda intervención del ejército de ocupación norteamericana de 1927 a 1934, en la cual se logra la salida del invasor.
Este personaje fue Anastasio Somoza García, cuyo primer deleznable acto fue mandar asesinar a Sandino por orden de la Embajada norteamericana.
Sin embargo, ante este brutal crimen, las ideas del General de hombres libres fueron una semilla que lograron germinar, renacer y continuar las siguientes generaciones.
Los jóvenes nicaragüenses volvieron a organizarse y con un lazo generacional, otros héroes sobrevivientes de ese episodio: Santos López y Carlos Fonseca Amador, se formó el Frente Sandinista de Liberación Nacional que derrocó a la dinastía de los Somoza y compañía.
Conocer la historia de este y otros pueblos, nos da importantes enseñanzas para entender nuestra propia historia, en este caso, la defensa de la soberanía de nuestra nación es la lección para reflexionar.

















