Las Coyoleras y las Mujeres
Danzamos llevando nuestras coyoleras puestas, caminando con nuestros ancestros en un mundo impredecible, donde se habla de igualdad pero aún se vive desigualdad.
Nuestro sonido vibra no solo en los tobillos, vibra en el cuerpo ante el miedo, el abuso, la degradación, incluso la que a veces nosotras mismas permitimos por no valorarnos y descuidar nuestro cuerpo, vibra ante el desacuerdo, ante la vida misma.
Cada coyol nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde vamos para llegar al final con la dignidad de ser mujer y seguir danzando para que nuestra tribu siga danzando.
Cuando pase el tiempo y nadie recuerde mi nombre, deseo que algo haya cambiado porque yo estuve aquí, porque fui mujer como tú, mujer, hija, madre, hermana, amiga, abuela, nieta, ejecutiva… pero sobre todo, mujer.
Si tu crees en la mujer o eres mujer y compartes estas reflexiones te invito a escribirme en angeldesofia@yahoo.com.mx Gracias

















