Municipio Autónomo
Víctor Hugo Pérez Nieto
Me gustaría que en Acámbaro celebraramos nuestros 500 años de refundación con la autonomía de nuestro municipio.
La historia del despojo de los descendientes de la cultura Chupícuaro, un pueblo primigenio del preclásico, para la construcción de la Presa Solís, no es solo una anécdota. Somos de los primeros núcleos urbanos de Mesoamérica que continúan habitados.
Tenemos derechos sobre nuestros recursos naturales, y la justificación para no permitir el saqueo mediante la imposición de megaproyectos en nuestros territorios ancestrales y rechazar las políticas neoliberales que los impulsan sin consultar a las comunidades.
A veces me da la impresión de que estamos solos contra el mundo, pero cuando en el pueblo nos unimos me vuelve la esperanza.
La autonomía en estos contextos implica el derecho a la libre determinación, incluyendo el control de los territorios y recursos naturales.
Las estructuras de gobierno en estos municipios autónomos suelen operar al margen de los partidos políticos tradicionales y se basan en sistemas de consulta y asambleas comunitarias.
En nuestros quinientos años de la refundación de Acámbaro, un pueblo que ya existía mucho antes de la llegada de los europeos, deberíamos replantearnos la posibilidad de retomar los Acuerdos de San Andrés y seguir el ejemplo de Cherán.
Solos contra el mundo pero con la razón de nuestro lado.













