El rescate
Era uno de los suyos, no un ciudadano de a pie. Había que encontrarlo, y así fue. Ya duerme tranquilo en casa.
Ojalá esa respuesta fuera la misma y contundente para buscar a las personas que se desaparecen de manera forzada sin dejar rastro.
Aunque no está del todo claro cómo se registró el hecho, el despliegue para recuperarlo fue diferente al resto de los operativos.
Por aire y tierra un “ejército” de soldados, marinos y guardias nacionales paraban a todo mundo en las calles para revisar vehículos, la escena daba más miedo que certeza entre los ciudadanos.















