Si de samaritanos se trata
Y es aquí donde caben varias reflexiones.
Primero la casa, y si sobra, entonces los vecinos.
La pregunta es inevitable, ¿qué le debe México a Cuba como para priorizar este tipo de apoyos?.
Entonces, ¿cuál es la prioridad?
¿Somos candil de la calle y oscuridad de la casa?
De ese tamaño es la incongruencia.
Tristemente, es lo que hay.














