Tras la caída de El Mencho, ¿qué sigue?
Sinaloa tampoco estuvo ajeno a los hechos del domingo. Hubo bloqueos al sur de Mazatlán y en los límites con Nayarit, aunque, afortunadamente, sin que la situación escalara a mayores consecuencias.
La pregunta obligada es, ¿qué sigue?. Tras los hechos consumados, ¿puede la sociedad pensar en el inicio de un proceso de pacificación?.
La caída de un líder no equivale, por sí sola, a la pacificación del país. Debe formar parte de una estrategia sostenida, perfeccionada y respaldada por inteligencia efectiva, coordinación institucional y objetivos claros.
Porque, al final, la principal demanda de los mexicanos sigue siendo la misma: seguridad, justicia y paz social.
Por lo pronto, es lo que hay.
















