La marcha de los errores
“Algo que nos explica bien la historia, es en qué consisten los malos gobiernos”.
Thomas Jefferson
El libro comienza con la mítica Guerra de Troya, preguntándose por qué en esta historia los troyanos introdujeron a su ciudad un gran caballo de madera sin siquiera investigar su interior, a pesar de contar con todos los elementos para suponer que se trataría de un engaño de los aqueos.
En otro capítulo de esta interesante obra, se cuestiona la conducta de los papas del Renacimiento, entre los años 1470 y 1530, quienes pensaron que su autoridad sería ilimitada, a pesar de excesos y extravagancias totalmente ajenas a los valores religiosos que predicaban.
Despropósitos cada vez más alarmantes cometidos por seis papas en ese período, se tradujeron en necesidades financieras fuera de control. Para financiar todo tipo de excentricidades y obras faraónicas, se aceleró la venta de indulgencias.
No contenta con lo anterior, la monarquía, con gran arrogancia, introdujo nuevos tributos que irritaron a los colonos, hasta que en 1773 tuvo lugar el motín del té en Boston como protesta por impuestos injustos, que favorecían a una compañía de intereses británicos.
Lejos de escuchar las razones del descontento americano, la monarquía cerró el puerto de Boston, lo que terminó por unificar la protesta en las demás colonias y motivó el movimiento de independencia.
Finalmente, la obra analiza la intervención de Estados Unidos en la terrible Guerra de Vietnam, en la que los americanos no tomaron en cuenta la evidencia histórica de la feroz resistencia vietnamita en contra de invasores.
En este absurdo despliegue de arrogancia y gasto gubernamental, la Casa Blanca justificó el envío de armas y tropas por razones de “seguridad nacional” y la defensa de “intereses vitales”, aunque la península de Indochina se encuentra literalmente al otro lado del mundo.
Después de gastar en promedio alrededor de US$20,000 millones por año durante casi una década, 45,000 soldados estadounidenses muertos y 300,000 heridos, el resultado de la intervención dejó un enorme descontento y una terrible fractura en el tejido social de los EE. UU.
Todo ello sin mencionar el incalculable costo humano y afectación física de gran parte del territorio vietnamita y una situación política totalmente contraria a los intereses del país agresor.
Nuestra memoria histórica frecuentemente es muy corta y la irresponsabilidad es común, sobre todo al administrar recursos ajenos. Para complicar la situación, muchos políticos continuamente aspiran a nuevas posiciones, por lo que buscan a toda costa ocultar sus errores.
Presidente y Fundador de Grupo Salinas
Sitio: https://www.ricardosalinas.com/
Twitter: @RicardoBSalinas















