
Hoy en día no está en duda que la tecnología ha dado saltos cuánticos en los últimos años; la llegada de la inteligencia artificial, el establecimiento de robots para tareas cotidianas, videollamadas, teletrabajo, autos que se manejan solos y la lista de avances y beneficios en todas las áreas de nuestra vida es interminable.
Pero tampoco está en duda que, para que toda esa tecnología funcione necesitamos energía; los humanos hoy nos hemos convertido en devoradores insaciables de energía, nuestra vida depende totalmente de la energía y los gobiernos de todo el mundo lo saben y están bastante preocupados. Según datos de la IEA, por sus siglas en inglés (International Energy Agency), el crecimiento acelerado de las fuentes renovables de energía no alcanza, ni si quiera, para cubrir la mitad de la demanda excedente que se espera en 2022, por lo que los gobiernos de todo el mundo echarán mano de las energías impulsadas por combustibles fósiles estimando un crecimiento en emisiones de carbono de aproximadamente 3 por ciento en 2022.
Europa atraviesa por un periodo complicado de abastecimiento de energía; en septiembre de 2020 el megavatio/hora en España tenía un costo aproximado de 50 euros, un año después, en septiembre de 2021 el costo fue de 177 euros, un aumento de 150 por ciento para el consumidor regular, ya no hablemos para la industria.
Al no tener suficiente viento y la intermitencia solar, Europa ha tenido que echar mano de reservas de gas provenientes de Rusia y Noruega de cara a un crudo invierno, la temporada del año donde más energía se consume para calentar las casas y mover nuestras vidas. Con acuerdos internacionales de uso de autos eléctricos para 2035, reducción de emisiones de carbono y energías fósiles, el mundo enfrenta un paradigma; no debemos contaminar más el mundo con energías fósiles, pero no tenemos la capacidad de generar energía suficiente para la demanda actual con fuentes renovables. Una posible salida, la energía nuclear; empresarios como Elon Musk se han mostrado empáticos por la generación de energía nuclear, que bien llevada, es limpia, segura y barata pero siempre está el fantasma de catástrofes como la ocurrida en la planta nuclear de Chernobyl con un saldo de más de 100mil personas fallecidas.
Bill Gates, una de las voces más reconocidas en el mundo de la tecnología ha entrado formalmente en el mercado de la energía nuclear de la mano del empresario Warren Buffet a través de la empresa recientemente creada TerraPower. El proyecto experimental de Bill Gates promete una energía nuclear que costará una fracción de lo que cuesta la energía nuclear actual y se estará estableciendo en un pequeño poblado de Wyoming, en Estados Unidos.
Lo que es una realidad es que la generación de energía ya no es solamente de los gobiernos, la industria tecnológica está cada vez más integrada en estos proyectos que marcarán nuestra vida para los siguientes años; por lo pronto habrá que seguir dependiendo de la energía fósil.