La talavera pop de Alejandro Osorio
Aunque en parte de su obra fusiona la talavera con otros materiales, él ve este proceso como parte de la transculturación que ha sufrido esta expresión desde sus orígenes
Alejandro Castro @djconchaytoro
Alejandro Osorio es un artista poblano cuya obra forma parte de la colección de la Universidad de las Américas, la colección de la Universidad Autónoma del Estado de México, la colección Mario Testino de Londres y la colección del Museo de las Américas de Denver.
Lleva una década dedicándose al desarrollo de distintas técnicas, entre las que destacan su trabajo con la talavera, la cual fusiona con otros materiales y con diversos elementos de la cultura de masas, aunque también ha trabajado en textiles, cerámica y dibujo, entre otras técnicas.
“Siempre me he dedicado a la producción de mi obra personal en la que hay intereses muy específicos y referencias a la modernidad de Latinoamérica y ciertos temas de la cultura masiva”, cuenta en entrevista con El Sol de México.
Asegura que no hubo un momento particular en el que decidió que quería dedicarse al arte, porque en su familia no hay antecedentes de este tipo, sino que fue algo que descubrió durante la universidad y que empezó a poner en práctica sin estar seguro de que se convertiría en su modus vivendi.
“Comencé a explorar toda esa maquinaria que implica la producción artística, no sólo ya como el viejo perfil del artista que está en su estudio frente al cuadro en blanco, sino enfocado en entender el porqué y para qué sirve el arte, más allá de desarrollar habilidades técnicas”.
Egresado de la carrera de artes plásticas de la Universidad de las Américas de Puebla, Alejandro es también gestor cultural y cofundador de la galería Mercado Negro, Arte Contemporáneo junto con Nora Adame y NAO estudio, donde desarrolla diversos proyectos.
Ha participado en exhibiciones colectivas en galerías y museos de México, Estados Unidos y España, además de que en 2009 participó en la IV Bienal Internacional de Praga.
Uno de los elementos más visibles de tu obra es cómo fusionas la talavera con otros materiales y referencias, ¿cómo llegaste a eso?
Y así van quizá recorriendo el mismo camino, pero a la inversa.
Sí, porque afortunadamente mis piezas están obteniendo reconocimiento en el mercado internacional, entonces de pronto ves que por ejemplo una pieza es comprada por un coleccionista de España, y así ves cómo talavera poblana regresa a esos sitios, pero ya con lo aprendido por acá.
Y en ese sentido, Alejandro considera que su aportación al circuito del arte es la incorporación de sus intereses visuales que están relacionados con la cultura masiva, el graffiti y los tatuajes, entre otras expresiones.
¿Te has encontrado con puristas que quizá consideren que tu obra ya no entra dentro de sus cánones de lo tradicional?
El sentido del humor también parece ser un elemento importante en tu obra.
¿Quiénes han sido tus referentes o tus modelos a seguir dentro del arte?
Vivir del arte
Admite que en el contexto local y familiar siempre ha sido difícil defender la idea de que se puede vivir del arte, precisamente porque no hay en su círculo cercano familiares que tengan esa referencia, y que, al igual que muchos colegas, tuvo que comenzar dando clases y como asistente de otros artistas para ir solventando sus gastos.
“Vivir del arte no sólo es obtener beneficio económico de vender tus obras, sino estar todo el tiempo leyendo, yendo al cine, al teatro, o sea: estarte nutriendo... Eso es vivir del arte, ¿no?”
¿Entonces ya puedes decir que vives del arte?
Decías que en tus inicios fue muy importante contar con becas para seguirte desarrollando. ¿Qué opinas de que ahora muchos de esos apoyos se han cerrado o modificado?
¿Dónde se puede conocer más de tu obra?
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Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.
































