Las malditas primaveras de Yuri
Yuri no tiene reparos en decir que "le choca" cantar su éxito internacional, toda vez que lo ha hecho desde los 16 años. La intérprete de una de las canciones más famosas del pop en México habla de cómo ha ido dejando de estar entre sus favoritas
Eduardo Bautista / El Sol de México
Primero que nada, lo aclara: "Yo no maldigo porque soy cristiana, y en el cristianismo maldecir es una abominación".
Sin embargo, a Yuri sí le han sucedido dos malditas primaveras en su vida: su primer divorcio de Fernando Iriarte, a los 23 años, y las secuelas que le dejó el Covid-19. Se contagió a finales del año pasado.
En entrevista con la Organización Editorial Mexicana, la intérprete veracruzana recibe la primavera de 2021 "fuera de trainning" y saliendo de una crisis de ansiedad que, dice, la llevó a medicarse a un ritmo acelerado.
"El otro día hice un concierto en línea, eran sólo 10 canciones y me cansé, se me iba al aire. Mi cuerpo y mi voz están fuera de trainning. Tengo que hacer más clases de canto todos los días", asegura.






























