Una mosca parada en la pared: así llegó a Stan Lee la idea de Spider-Man
Al principio, su nuevo superhéroe no fue recibida con mucho entusiasmo, pero Stan Lee decidió no desecharlo y guardarlo para el momento adecuado
Alejandro Suárez / El Sol de México
A lo largo de los años, Lee se dedicó a contarla cada vez que se la preguntaban, pero no por eso deja de ser valiosa, o como él mismo decía, un ejemplo para los jóvenes.
Detrás de estos personajes estaba Stan Lee, quien para entonces llevaba dos décadas trabajando en la industria, ganándose una muy buena reputación.
Por eso no fue extraño que Martin Goodman, editor en jefe de Marvel, le encargara un nuevo personaje para la editorial.
Lee comenzó su tarea con la pregunta ¿qué poder tendrá el nuevo superhéroe? Y la respuesta vino del lugar menos pensado. En una pared vio a una mosca, por lo que de inmediato pensó que sería genial que alguien pudiera trepar las paredes.
Luego de descartar a Fly-Man (el Hombre Mosca), decidió optar por la araña. Ese fue el génesis de Spider-Man.
Luego desarrolló las demás características del personaje: adolescente, nunca tiene dinero, la chica que le gusta no le hace caso y sufre maltrato laboral.
Al presentarle la idea a Goodman la respuesta fue avasalladora: “Stan, es la peor idea que he escuchado”.
Bateado por su jefe, Stan Lee en lugar de tirar su idea al bote de la basura la guardó en un cajón en espera de una oportunidad.
Según Lee, tras las ventas de esa edición el mismo Goodman lo llamó para ordenarle que se pusiera a trabajar en Spider-Man ya que tendría su propia serie.
Para tener una idea, en agosto de 1962 el cómic Amazing Fantasy #15 costaba 12 centavos de dólar, mientras que en septiembre del año pasado un ejemplar en muy buen estado fue vendido en 3.6 millones de dólares.




























