Atrás de Palacio Nacional, la excepción a la ley
En esa zona se puede encontrar desde prostitución hasta todo tipo de artículos clonados
Gerardo Campos / El sol de México
Justo a espaldas de Palacio Nacional parece empezar una zona de excepción a la ley en la que autoridades de los tres niveles de gobierno permiten la comisión de delitos al amparo de la clandestinidad de comerciantes ambulantes y locatarios de grandes mercados populares.
La línea entre el bien y el mal en el Centro Histórico parece ser el Palacio Nacional, en frente al poniente del primer cuadro los comercios no son víctimas de extorsión, no venden piratería, no hay ambulantaje, las calles son limpias y seguras.
A espaldas se ubican los principales mercados de piratería, objetos de dudosa procedencia, loterías ilegales de presuntos colombianos que se extienden ya por varios estados del país, así como extorsión y prostitución.
Todo ello en lo que pareciera ser una zona de tolerancia y excepción a la ley, en pleno corazón del país, a unos cientos de metros de la Presidencia de la República, el Congreso de la Ciudad de México y el Congreso de la Unión sin que ninguna autoridad intervenga.


























