Migrantes rescatan comida de la Central de Abasto
Los habitantes del refugio Arcángel Rafael, en la alcaldía Iztapalapa, recolectan cada semana la comida que está a punto de ser desechada
Gloria López / El Sol de México
Desde hace dos años y medio, todos los jueves a las siete de la mañana, un grupo de migrantes sale de la casa a recorrer los pasillos de la Central para recolectar la comida y poder alimentar a todos sus compañeros.
Las mujeres, comentó, tomaron la iniciativa de ir a la Central de Abasto para pedir la donación de cualquier alimento que le sobre a los comerciantes, que ya no puedan vender y que estén a punto de tirarlos.
Las mujeres lideran el albergue en el que habitan alrededor de 180 personas venezolanas, colombianas, cubanas y peruanas. Entre ellas, 50 niñas y niños.
Mi hijo me acompaña y ya nos conocen, ya nos tienen cariño, nos llaman y nos dicen que tienen comida
Los sábados son los días para recoger el pescado, carne y pollo, que también que deben lavar y congelar para administrarlos durante la semana.
Yuliet, otra mujer venezolana que vive con su hijo y esposo, dijo que los jueves se levantan a las seis de la mañana para coordinar las actividades del día.
En tanto, Mildred, también de Venezuela, coordina la cocina. Ella prepara el desayuno, comida y cena de acuerdo con los ingredientes que tiene disponibles y siempre intenta cocinar recetas balanceadas.
La mujer contó que estudió cinco años gastronomía por lo que sabe cocinar y le disfruta elaborar platillos para la casa, sobre todo porque entre todos han logrado organizarse y autogestionar sus alimentos a través de donaciones.
Explicó que después de las comidas, entra el grupo que limpia y lava los trastes, que también es organizado por otra mujer. De esta manera, el albergue cuenta con comida todos los días.
Reportera de la CDMX. Cubro temas de género, política, derechos humanos y de la diversidad sexual.







































