La Dra. Parastoo Anita Mesri analizó los retos de los pueblos originarios frente a la hegemonía del Estado y los avances en derechos colectivos, destacando la brecha entre la legislación y su implementación
Ante la efervescencia que ha ocasionado la instalación de una giga planta de la compañía Tesla en México, ha recobrado vigor el enfoque de competitividad el cual consiste, bajo un enfoque territorial, en la capacidad de atraer y retener inversiones que produzcan desarrollo sostenible. La competitividad se da, en este caso particular entre entidades federativas.
Al respecto, la delantera la lleva por mucho el estado de Nuevo León, cuyo gobierno ha enfocado sus baterías hacia la planeación a largo plazo y entre sus acciones sectoriales en materia de desarrollo económico ocupan un área destacada el impulso a las energías renovables. Lo anterior, aunado a ser el estado con mayor inversión extranjera directa y escolaridad promedio elevada respecto a la media nacional permite inferir que, salvo una toma de decisiones superior por parte de los altos ejecutivos de Tesla, se cerrará el trato y la planta será construida en Nuevo León.
Dentro de los índices, reportes, investigaciones y estudios que se realizan sobre competitividad estatal ha adquirido cada vez más preponderancia la dimensión de educación al respecto. La correlación entre competitividad territorial y el desarrollo educativo está probada. Hoy en día, en los reportes e indicadores especializados que dan seguimiento anual a los países, a las entidades federativas y a las ciudades, invariablemente, aparecen dimensiones, ejes y variables independientes relacionadas con aspectos educativos en ellos.
Ante el reciente posicionamiento mediático del gobierno de Michoacán respecto a la posibilidad de recibir la inversión de Tesla, resulta inevitable voltear a ver la situación que guarda nuestro sistema educativo estatal. Hay que considerar que, si se menciona que Michoacán está listo para recibir inversiones de gran magnitud ello implicaría tener indicadores educativos destacados, por encima de la media nacional.
Sin embargo, esto no es así. Nuestra entidad federativa se ubica por debajo de la media nacional en la inmensa mayoría de los indicadores. En varios de ellos, incluso se ubica en último lugar. Entonces, al ser Tesla una empresa de altísima base tecnológica resulta impensable que sus ejecutivos decidiesen invertir 10 mil millones de dólares en una entidad que en promedio se encuentra en situación de rezago educativo.
Por ello, ante la crisis educativa que se sigue viviendo en nuestra entidad, donde siguen miles de estudiantes sin retornar a las escuelas, a la par que muchas escuelas no tienen maestros suficientes, ni tampoco se ha establecido un diagnóstico de la pérdida de aprendizajes, de la situación socioeconómica y socioemocional de los estudiantes, sus maestros y sus respectivas familias, esta circunstancia en la cual salta a la palestra pública la importancia de contar con un sistema educativo que realmente permita se ejerzan los derechos de las generaciones en formación debe aprovecharse para conformar las políticas públicas que posibiliten la mejora continua del sistema educativo estatal, con una visión de largo plazo.
En contraste, siendo que aún ni siquiera se cuenta con el programa sectorial de educación para el presente sexenio y el plan de desarrollo vigente adolece de profundidad y sentido, resulta indispensable que se realicen los esfuerzos de planeación para el desarrollo, para así contar con posibilidades de competir en el mediano plazo por atraer y radicar inversiones en nuestra entidad federativa.
Estas piezas de realidad nos deben de ayudar a dimensionar con mayor profundidad y alcance la trascendencia de contar con un sistema educativo efectivo y garantista, que verdaderamente logre que los derechos de la niñez y juventud a estar, a participar, a aprender y a convivir en las escuelas se ejerzan cabalmente.
Coincidimos con la postura del gobierno de Michoacán en cuanto a que se cuenta con el puerto más importante del país para la industria automotriz y una ubicación estratégica inigualable. Por ello, desarrollar la educación de Michoacán es la mejor opción para en su momento recibir inversiones de gran calado.
Por ahora es prioritario abatir el analfabetismo, revertir el abandono escolar y el rezago educativo, recuperar la pérdida de aprendizajes y brindar atención socioemocional para las niñas, niños y jóvenes en la entidad. La competitividad territorial depende del nivel del sistema educativo.