Torre de Babel
Para María Cristina, hija de Europa y América
De ahí estriba parte de la validez, de lo que se solicita: una disculpa, no una reparación del daño; las disculpas, que se fundan en una futura conmemoración que pudiera abonar en la amplia comprensión de ambos pueblos, nada más.
Aceptemos que somos hijos de Cortés y la Malinche, aceptemos que sin aquellos hombres, sin esas exploraciones plenas de acciones admirables, heroísmos, destrucciones y creaciones, el mundo no sería como lo conocemos.
Pedir perdón es humano y sería políticamente oportuno, para nuestros hermanos indígenas pues todos en mayor o menor medida, somos mestizos. Sin odios, sin resentimientos deberíamos pedir perdón. #gr (M)