Colitis: Qué es, síntomas y cómo tratar esta enfermedad crónica
La colitis no tiene una cura, pero existen tratamientos para controlarlo
Alina Espinoza / El Sol de Morelia
Morelia, Michoacán.- Alrededor de entre 16 y 30 por ciento de la población de México padece de síndrome de colón o intestino, mejor conocido como colitis.
Esto se debe a que muchas personas viven con fuertes dolores sin atención médica, pero si no se atiende pronto esta enfermedad, se puede agravarse y presentar desde diarrea con sangre, pérdida de peso hasta llevar su muerte.
Actualmente, la colitis es una enfermedad que solamente se puede controlar y que no tiene una cura.
¿Qué es la colitis?
La colitis es una inflamación dentro del revestimiento del colón, y suceden por varias afectaciones.
Así que la colitis es una condición de por vida y que o tiene una cura, pero existen tratamientos para ayudar a controlar la afección.
El tipo más común de esta enfermedad es la colitis ulcerosa, el cual se desarrollan úlceras o llagas en el estómago y se extiende desde el recto a lo largo del revestimiento interno del colón.
Las personas con colitis ulcerosa pueden experimentar episodios de colitis aguda grave toda su vida, pues se requiere hospitalización para equilibrar líquidos y electrolitos, y hasta ciertos casos tener un apoyo nutricional.
De acuerdo al Dr. Ramón Atienza Sánchez, la colitis se clasifica en varios tipos de acuerdo a los síntomas que causan:
-Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Son dos tipos de colitis que se clasifican dentro de la enfermedad inflamatoria intestinal y ocurre cuando el sistema inmune reacciona exageradamente a las bacterias en el tracto digestivo
-Colitis pseudomembranosa. Ocurre por el crecimiento excesivo de una bacteria conocida como Clostridium difficile. Se encuentra viviendo en el intestino y no causa generalmente daños debido al equilibrio con las buenas bacterias.
-Colitis isquémica. Sucede cuando se corta o restringe el flujo de sangre al colón.
Las causas más comunes de esta afección son por virus, infecciones, pérdidas de suministro de sangre, enfermedades crónicas y reacciones alérgicas.
Sus síntomas van desde diarrea, dolor abdominal, dolor rectal, sangrado rectal, ganas incontrolables de ir al baño, incapacidad de defecar, pérdida de peso, fatiga y fiebre.























