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Pasó la efervescencia de las elecciones internas, la lucha de los grupos que siempre han existido en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) por hacerse del poder, las quejas (no del todo justas) de una buena parte del sector estudiantil y todo vuelve a la normalidad, y con ello empiezan los tiempos de renovación, de cambios, pero sobre todo de consolidación de proyectos iniciados hace cuatro años, donde los complejos regionales tendrán especial fortalecimiento, así como todas las preparatorias que pertenecen a esta institución, donde los alumnos de éstos valoran mucho lo que tienen, pues aún con carencias siguen adelante y logran sus metas. Este nuevo periodo de 4 años a cargo de la doctora Lilia Cedillo Ramírez, la primera mujer en llegar a la rectoría, no empieza con grandes anuncios, pero sí con mucho trabajo para alcanzar las metas trazadas. Mira con otros ojos la oportunidad de servir un periodo más a la máxima casa de estudios, y sostiene que no la utilizará como trampolín para entrar a la política local, porque es algo que no está ni en sus planes más remotos.
Así no recorrerá el camino de sus antecesores que incursionaron en este difícil arte y no lograron (a excepción de uno) el triunfo de la mano del Partido Revolucionario Institucional. Para ella lo suyo es el estudio, la investigación, el laboratorio y la docencia que extraña y precisamente a ello se dedicará cuando concluya este nuevo periodo como rectora, para el que proyecta también dedicarse a ser una deportista de alto rendimiento, a poner un negocio de pasteles, a cuidar nietos y a otras actividades, lo que le alcance el tiempo, pero de política, absolutamente nada.
Estos son sus planes a futuro, pero no obstante seguirá construyendo buenas relaciones con el poder político en Puebla, porque sabe que solo trabajando juntos lograrán muchos más beneficios para la universidad y para esos estudiantes para quienes son la esperanza de un mejor futuro. Así nuevamente hay un cambio radical, un cambio impulsado con “mirada de mujer”.
La doctora Cedillo retrocede 60 años y recuerda como era la colonia San Manuel y la zona circundante a esta pujante ciudad universitaria que en ese tiempo solo tenía una línea de camiones para llegar y muchos estudiantes tenían que tomar las unidades que por ahí pasaban rumbo a Valsequillo, cuando literalmente viajaban colgados del estribo o entre los animalitos que llevaban sus dueños. A 16 años de ello ya había más líneas, y la BUAP seguía creciendo paulatinamente y con muchas carencias. Ahora es una de las más bellas y completas universidades del país, pero tuvieron que pasar esos 60 años.
En los primeros 4 años de rectoría inició lo que será su legado, la Ciudad Universitaria dos, cerca de Valsequillo. Ha pasado solo año y medio de su fundación y ya tiene avances significativos. Es cierto que aún falta mucho, pero lo que tiene dista mucho de compararse con lo que no se tuvo en los primeros años de la primera Ciudad Universitaria, incluyendo transporte gratis y aparatos nuevos y de primer nivel. Cuando concluya este nuevo periodo, los cambios habrán sido aún más notables, señala.
En las recientes elecciones un importante grupo de alumnos no le dio su voto, argumentando que hace falta que se solucionen algunos problemas que tienen para su aprendizaje diario. Sin embargo, un análisis serio de la situación demuestra que a través de las redes sociales se magnifican los problemas, la mayoría poco importantes y se difunden sin hacer el análisis preciso y conciso que se requiere para hablar con certeza y realidad de estos. No se difunde que los últimos equipos que han llegado de EEUU a diversas carreras a la BUAP son de última generación y ello tiene un gran valor, así como mejores instalaciones, y esto no siempre se valora.
Reconoce que su formación científica le permite hacer investigación de cualquier problema, con resultados crudos y tomar decisiones más certeras y ello se seguirá realizando en este tiempo de rectoría. Hay problemas en los que los jóvenes quieren resultados inmediatos y no analizan que esto no siempre es posible. Un ejemplo Ciudad Universitaria dos que a año y medio ha logrado muchos progresos, pero tendrán que pasar estos cuatro años y un poco más para que llegue a ser casi similar a la ciudad universitaria Uno, pero se habrá avanzado mucho en comparación con los años de espera para que sea similar a lo que esta última lo que ahora es.
¿Por qué la reelección y porqué estos cuatro años más servirán para que los proyectos se cristalicen? Porque es buen tiempo para terminar proyectos, lograr progreso para los maestros y para tener mejores instalaciones que nos enorgullezcan. Insiste en la atención especial a los complejos regionales donde se pretende igualar la enseñanza. Se mejorarán las instalaciones e imagen en la ciudad universitaria Uno, también la de las preparatorias que son la base de los estudiantes, pero programas hay muchos y éstos se vienen cristalizando paso a paso. Claro que se requieran algunos años más para lograr estos objetivos, pero las bases estarán sentadas.
La rectora dice quererse mucho así misma y le encanta ser invisible, sentarse en el último lugar y observar, no ser quien llame la atención o sea la estrella en todo, lo cual le aplica ese dicho de “no ser ajonjolí de todos los moles” pero, si seguir con sus proyectos para hacer brillar a la universidad y lograr una transformación con los ojos de una mujer que sabe que la BUAP ha sido y siempre será su casa.
Mira a los jóvenes críticos como valores en una universidad con una población grande y diversa, a ellos los ha invitado a que sean analíticos y cuando expresen ideas y peticiones lo hagan analizando antes el tema, para que sean objetivos. En fin, definitivamente en la BUAP soplan nuevos aires, dejando a un lado la política local de los partidos, y analizando todo, atendiéndose a los sectores con mayores carencias y aterrizando proyectos que paulatinamente, se van convirtiendo en realidades como la ciudad universitaria dos que en mucho menor tiempo que la uno irá consolidándose. Ahora qué de presupuesto, está todavía en estudio en la Cámara de diputados y cuando se conozca se determinarán cuáles serán las obras que se realicen el próximo año en el que, en cuanto a maestros, directivos y programas, habrá también cambios sustanciales para alcanzar el mejoramiento educativo. Por el bien de la BUAP ojalá que así sea.