EN PUNTO
En el propio Poder Legislativo, decían, está al frente el leal amigo del mandatario, oriundo de la región mixteca, Pavel Gaspar Ramírez. Antes que él estuvo Laura Artemisa García Chávez también como presidenta.
Además de Martínez Hernández, comentaban los colaboradores del mandatario en su plática informal, el gobernador tiene dentro de ese mismo Poder a otro de los personajes de su máxima confianza, el magistrado Martín Fuentes Morales.
Rosa Isela Sánchez Soya, al frente de la Comisión de Derechos Humanos, fue otro de los casos mencionados.
Incluso fueron a Morena, donde la presidenta estatal Olga Romero Garci Crespo, con todo y que fue heredada del barbosismo, ha entendido los nuevos tiempos políticos y se ha puesto a las órdenes del nuevo grupo dominante.
“¡Le falta la presidencia municipal de Puebla!”, exclamó.
Y sí, es cierto, la cereza del pastel todavía no pertenece a este grupo político.
Pero incluso sin la alcaldía más importante del estado en sus manos, el armentismo se ha instalado formalmente en Puebla.
















