EN PUNTO
Comencemos esta Semana Santa con el repaso de tres escenarios en torno a la contienda que se suscita ya, y de manera cada vez más candente, por la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Puebla.
El primero tiene que ver con el alcalde en funciones, José Chedraui Budib, quien aspira a conseguir el boleto de su partido para competir por la reelección.
Por razones naturales, dada su amplia y permanente exposición mediática, Chedraui Budib encabeza las preferencias en las encuestas y sondeos de opinión que se han hecho hasta el momento en la ciudad de Puebla.
Cinco meses y medio será poco tiempo para pelearle en niveles de conocimiento.
Allá en el palacio municipal tienen bien claro este factor.
De hecho, esos mismos estrategas aseguran que las críticas emanadas desde el Ejecutivo subirán de nivel, siempre con el objetivo de incrementar, precisamente, esos negativos que influyan en la encuesta para hacerlo caer.
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En el segundo escenario aparece Gabriela Sánchez.
La evidencia de que el grupo en el poder no encuentra todavía ese segundo lugar en las encuestas y sondeos de opinión que se aproxime de manera clara a Chedraui fue exhibida con el tanteo de dos cartas femeninas en siete días.
En esta misma columna, el viernes pasado, se informó que Sánchez Saavedra había aparecido como segundo lugar en preferencias en estudios demoscópicos contratados por el inquilino del CIS de Angelópolis.
Los números podrían (solo podrían) cambiar el rumbo de la deportista e integrante del gabinete, que de aspirante a diputada local tomaría camino a la alcaldía.
Ese es el privilegio de ser segunda en las mediciones y primera entre las cartas del gobernador, al menos por ahora.
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Vamos al tercer escenario, donde figura Olivia Salomón.
Y aquí, como en muchas de las decisiones tomadas por seres humanos, podrían intervenir aspectos emocionales.
Olivia Salomón Vibaldo, como directora general de la Lotería, pero, principalmente, como colaboradora muy cercana de la presidenta de México, podría emerger como aspirante ganadora.
Con todo y que se ha mantenido ajena a la lucha interna y a que no ha fijado posición alguna alrededor de la próxima contienda electoral.

















