Las 40 horas nacieron en el PT
La historia reciente es clara: cuando se gobierna poniendo a la gente al centro, los resultados llegan. El salario mínimo lo demostró. Y las 40 horas lo van a volver a demostrar. Lo que hoy se critica, mañana se reconocerá como un avance inevitable.
Desde el PT lo decimos sin rodeos: no estamos improvisando, estamos siguiendo una ruta que ya dio resultados. Primero fue el ingreso digno; ahora toca el tiempo digno. Porque el bienestar no se construye solo con dinero, también con vida.
Y como pasó antes, podrán gritar, exagerar y amenazar con catástrofes. Pero al final, la realidad les va a volver a restregar la verdad en la cara: los derechos laborales no destruyen países, los hacen más justos.
















