Los nacos y nosotros
Y es que justamente la política se ha convertido en la arena donde los fifís hacen patria en marchas vestidos de rosa y los nacos asumen su reivindicación desde la 4T. La síntesis de nuestro momento político es la querella.
Nos desentendemos de lo que consideramos indigno de representar y elegimos una imagen que guarda mayor fidelidad con nuestras aspiraciones más profundas. Ser servido, antes que servir. Ser señor, antes que mozo.
Vivimos disgregados en el tiempo, anegados en un crisol de identidades que no terminan por constituir lo que somos, ya lo dijo Octavio Paz: “Las épocas viejas nunca desaparecen completamente y todas las heridas, aun las más antiguas, manan sangre todavía”.

















