Marx Arriaga, el Príncipe Mestizo
El secretario de Educación, Mario Delgado, quien es un impresentable por todos conocido, despidió al director general de Materiales Educativos, de nombre Marx Arriaga, a quien los calificativos le vuelan hoy en día y desde que decidió reescribir los libros de textos que utilizan los niños en la escuela primaria.
Delgado lo despide por cuestiones políticas, pero es incapaz de aceptarlo. Y Arriaga tampoco acepta que lo despidan por su ideología. En esto lleva razón el príncipe mestizo, ese héroe de la educación nacional personalizado en el señor Arriaga.
Como en el mítico libro de Harry Potter, el príncipe mestizo es un gran mago, retraído, callado, que esperará su momento de gloria para cobrar venganza contra quienes lo maltrataron y distorsionaron el sentido de la Historia.
Mario Delgado no sabe lo más elemental de libros de texto ni de Educación, y si está despidiendo a Arriaga es porque se atrevió a desafiarlo. La presidenta Sheinbaum apoya a Delgado porque los cadáveres que hay en el clóset son ampliamente conocidos por el exdirigente de Morena y Arriaga no es su funcionario preferido.
Arriaga personifica todo Morena. Aferrado, rozando con la necedad; obstinando, en los límites con la ignorancia; terco, en el margen de lo irracional. Un convencido que a muchos les causa urticaria.
En medio de todo el disparate, la educación de los niños está por los suelos y nadie parece ocuparse. La presidenta apoya a su secretario de Educación, prócer del burocratismo mexicano que ha sido señalado de ser el enlace entre el partido y los grandes financiadores (ilegales) de las campañas morenistas.
















