Dieta y hepatitis
Es fundamental tener un control sobre la alimentación
Redacción
DIETA GENERAL
Consumir cereales, frutas, verduras, lácteos y carnes asegura una alimentación sana y completa.
Restringir las grasas sólo en caso de padecer enfermedades de las vías biliares, (cálculos u otras) o también tener triglicéridos y colesterol elevados.
Tomar una gran cantidad de vegetales cada día. El ideal es, por lo menos, una ensalada y una comida de vegetales al vapor o ligeramente sofritos al día. Los granos que son fácilmente digeribles, tales como mijo, trigo sarraceno y quinoa son muy buenos.
EL ALCOHOL Y SUS EFECTOS TÓXICOS
Se sabe que el alcohol potencia la inflamación hepática por los virus B y/o C. Se cree que la cantidad diaria de alcohol que no produce daño es menor a 10g diarios, lo que equivale aproximadamente a media copa de vino por día o un vaso de cerveza por día.
Las personas que no pueden tener mesura con las bebidas alcohólicas deben abstenerse en absoluto de su consumo.
A los pacientes con enfermedad hepática moderada a severa por virus B o C se recomienda la abstinencia absoluta de alcohol.
*Docente del Instituto Culinario de México.
Correo: esba.nutricionespecializada@gmail.com
























