La Nogada | El Rincón de Zalacaín
Esposas de algunos amigos habían convocado al aventurero para reflexionar en torno a la “verdadera"
Jesús Manuel Hernández / El Sol de Puebla
Esposas de algunos amigos habían convocado al aventurero Zalacaín para reflexionar en torno a la “verdadera nogada”, le habían dicho. Un asunto peculiarmente atractivo para él, dada su reconocida exigencia en el respeto a las tradiciones culinarias de la ciudad.
¿Cómo debe ser la nogada, cuál es la receta original, quién la inventó? Eran algunas de las dudas puestas en la mesa.
El mundo de la gastronomía reconoce unas 50 variedades de nueces comestibles, los egipcios por ejemplo consumían la nuez de palma, pero hay muchas otras, como la Nuez de la India, la Nuez Encarcelada o Pecana, la de Macadamia, la Moscada, etcétera.
En términos coloquiales, de cualquiera de estas nueces se podría hacer una salsa y no estaría faltándose en nada a llamarle “nogada”.
Quizá por ello a la nuez del nogal llegada a la Nueva España se le llamó así, Nuez de Castilla.
Zalacaín había casi cautivado a las señoras quienes preguntaban sobre las alteraciones vistas últimamente con “nogada” de otros colores y donde la nuez de Castilla aparece suplida por nuez encarcelada, piñones y algún otro fruto seco.




























