Así afecta el confinamiento a los adolescentes
“Falleció mi abuelita y esa fue una situación muy triste. Aunque estamos tranquilos de saber que ya no está sufriendo”, es la historia de Patricia
Maricarmen Hernández / El Sol de Puebla
“Hay días en los que me he sentido estresada y abrumada. En algunos momentos he tenido roces con mi familia porque uno no está acostumbrado a estar tanto tiempo encerrado y, aunque tenemos buena comunicación, hay días en los que nos enojamos”, comenta.
“Falleció mi abuelita y esa fue una situación muy triste. Aunque estamos tranquilos de saber que ya no está sufriendo es algo que me puso triste porque estábamos muy apegados”, recuerda.
Por otro lado el joven Alejandro García de 14 años de edad coincide con Patricia al referir que en efecto el no ver a sus compañeros de clase y tener que migrar a la educación en línea fue una nueva experiencia, pero de la que no termina de acostumbrarse.
Refiere que en algunos momentos ha experimentado sentimientos de enojo e incluso ha tenido pequeñas peleas con sus hermanos, pero entiende que este encierro es por su propia seguridad y la de su familia.



























