Ser parte de tu piel
Ser parte de tu piel
Dr. Joaquín Alejandro Soto Chilaca
Quise jugar esa tarde con tu imaginación, entonces sin pensarlo mucho te envié una foto mostrando el encaje de mi liguero, agregando una pequeña anotación "Todo esto es para ti".
Sabía que era un día de mucho trabajo y compromisos para ambos, pero ante las ganas no hay pretexto y yo tenía más razones que excusas para hacerlo, “¿Estás segura de lo que dices?” respondiste, a lo que sin dudar replique un rotundo sí.
De inmediato añadiste “¡Te odio! Necesito ver y tocar ese liguero ahora” a lo que con un mensaje de voz respondí “Te estaré esperando”.
De forma impredecible, me tomaste de la cintura para colocarme estrepitosamente sobre ti, ese lugar que me empodera y me hace sentir que cedes el dominio de ti, de mí, de nosotros.
Y desde ahí, tus manos fueron libres de acariciar mi cabello, mi pecho y finalmente cuando tus dedos terminaban de rozar mi vientre, mis ganas de ti se apoderaron de mis instintos hasta volverse inconteniblemente exquisitas.
CONTACTO:
