Opinión / Más democracia y menos gasto
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónEn México se habla mucho de democracia, pero pocas veces de cómo hacerla más participativa, más cercana a la ciudadanía y menos costosa para la gente. Hoy enfrentamos un reto claro: fortalecer nuestro sistema democrático sin que eso implique más gasto ni más burocracia política. Con ese objetivo, Movimiento Ciudadano presentó una iniciativa de reforma electoral con cambios concretos para ampliar la participación, reducir el gasto público y garantizar elecciones libres de violencia.
Uno de los principales desafíos de nuestra democracia es la participación. Sólo el 59 por ciento del padrón electoral votó en la elección presidencial de 2024. Si queremos una democracia más fuerte, debemos abrirla a más ciudadanos. El voto joven podría representar más de 4 millones de nuevos electores; por ello hemos planteado reconocer el derecho al voto desde los 16 años, para que las juventudes tengan voz en las decisiones que definirán su futuro e incentivar su participación en la vida pública.
También debemos revisar con responsabilidad el gasto público destinado a la política. México no puede seguir teniendo una de las democracias más costosas, ni Morena puede continuar siendo el partido más caro del mundo. La democracia debe fortalecerse, pero sin representar una carga excesiva para los ciudadanos. Nuestra reforma propone reducir el presupuesto a partidos, disminuir la saturación de propaganda electoral y eliminar funciones duplicadas entre el INE y los OPLE sin afectar su desempeño. Con estos cambios podrían ahorrarse hasta 45 mil millones de pesos, recursos que pueden reinvertirse en un mejor futuro para el país.
Otro punto clave es blindar nuestras elecciones frente al crimen organizado. La democracia pierde sentido cuando la violencia o los recursos ilícitos influyen en los procesos electorales; por ello necesitamos reglas claras, controles más estrictos y autoridades capaces de garantizar la integridad de cada elección, así como la transparencia del financiamiento en campañas.
Movimiento Ciudadano también busca proteger la integridad del proceso electoral y la seguridad de quienes participan en él. En 2024, 34 candidatas y candidatos fueron asesinados durante las campañas. Detrás de cada número hay personas, familias y comunidades marcadas por la violencia. Pese a ello, las elecciones continuaron como si nada hubiera ocurrido. Por eso proponemos la nulidad de las elecciones cuando hechos violentos alteren el proceso electoral.
Una verdadera reforma electoral debe dar certeza jurídica, fortalecer las instituciones y garantizar que la ley se cumpla. Al final, la mejor reforma electoral siempre será respetar la ley y asegurar que la voluntad de la ciudadanía se exprese libremente en las urnas. Desde Movimiento Ciudadano defenderemos una propuesta que garantice algo fundamental: que las elecciones se decidan en las urnas y no desde el poder.