Crecer en el abandono
La contradicción es evidente. Los habitantes reciben recibos de agua, pero no pueden tener energía eléctrica formal porque la tierra no está regularizada. Pagan por servicios, pero no existen legalmente para el sistema. Es la burocracia llevada al absurdo.
El problema se agrava con la llegada de familias desplazadas por la violencia, que buscan refugio donde sea posible. La ciudad crece, pero lo hace en la periferia del abandono, donde el Estado aparece tarde o simplemente no aparece.
Regularizar apenas 13 lotes en un año, cuando existen miles pendientes, no es avance: es simulación. Y mientras la vivienda formal se vuelve inaccesible —con precios que rondan los dos millones de pesos—, los asentamientos irregulares seguirán multiplicándose.
Extorsiones al asedio
La extorsión es, por lo general, un delito silencioso, causa daño patrimonial y emocional a quien lo padece. La industria criminal lo sabe y mueve todos los hilos a su favor para quitarle los recursos que a duras penas logran los microempresarios.
En 18 meses, de acuerdo con Canaco Mazatlán, han cerrado 900 empresas de todo tipo y se han perdido 4 mil empleos a consecuencia de la violencia que azota al puerto.
Las cifras no son menores cuando se trata en su mayoría de “changarros”, con una pequeña plantilla laboral de hasta seis personas.
Los ingresos de estos establecimientos comerciales no son muchos a la semana, y los extorsionadores les piden hasta tres veces la ganancia, pues nomás no, nadie puede sobrevivir a ese panorama delincuencial.
Desde el Gobierno federal se ha fijado a la extorsión como el principal delito patrimonial en México, con resultados muy poco claros en la desarticulación de las bandas criminales dedicadas a este flagelo.
Mazatlán, una cuidad donde los micronegocios son el resultado de jóvenes emprendedores ante la falta de opciones laborales, ya no debe seguir aguantando esta afrenta social.
¿Qué deben hacer las autoridades? Lo que dice la ley: aplicarla, pero también es necesaria la denuncia formal ante el Ministerio Público, de lo contrario los delincuentes seguirán operando a sus anchas y más comercios bajarán las cortinas. Crece en el abandono.













